Wednesday, August 09, 2006

Quiero compartir mis reflexiones sobre mi primer acercamiento a los "estudios literarios". Cualquier interesado est'a invitado a hacer sus propios descargos.

Mis "estudios literarios" comenzaron, digamos, desde que aprend'i a leer. Sentado en el bus escolar, de regreso a casa, cartilla en mano, le'ia: "mi maaa-m'aaaa -me- aaa-maa, miii- maaa-m'aaa -mee- miii-maaaa", y ya asimilaba el horizonte de posibilidades que aparec'ia detr'as de cada nueva s'ilaba le'ida, no s'olo pronunciada.
Hoy puedo decir, que la lectura, en forma o no en forma literaria, ha sido en casi todos los momentos de mi vida, un punto de partida.
A'un as'i, siendo la literatura para m'i un mecanismo transformador y renovador, jam'as me ha apurado la idea de hacer de ella un objeto de estudio que la haga requerir de algo m'as que la luz, la disposici'on y el libro que necesito para leer. Borges nos recuerda que, "la literatura es inagotable, por la simple y suficiente raz'on de que un solo libro no lo es"(1). Con esta frase Borges apelaba a que la literatura no es ni efecto del azar, ni de la causalidad, sino de una relaci'on con el mundo m'as profunda y compleja que las meras relaciones dial'ecticas y/o causales con las que los te'oricos de todas las clases est'an tan amangualados. Claro, el llamado de Borges no es inferior a una afirmaci'on est'etica de la literatura como fen'omeno y actividad humana. Quiz'a para los estudiosos de todo ese armatroste te'orico, las relaciones e interacciones entre las diversas estructuras del conocimiento del lenguaje --niveles ling"u'isticos, formas y articulaciones del lenguaje, etc...-- tienen relevancia en el camino de expandir y optimizar nuestra capacidad interpretativa; sin embargo, para el lector com'un, que s'olo tiene a mano lo que es 'el mismo en el instante en que se pone frente a la primera p'agina, todas esas consideraciones exteriores sobre la literatura est'an much'isimo de m'as.
Despu'es de leer los primeros dos cap'itulos del texto que se propuso(2) para iniciar el debate sobre la naturaleza de la literatura, qued'e con una sensaci'on extra~na, tal vez identificable como un leve temor. Temo enfrentarme a un libro, y ser un te'orico.
Yo entiendo qu'e es la Literatura, pero se me hace casi inmediato reconocer que no podr'ia responder a la pregunta sobre la literatura sin recurir a argumentos que puedan ser f'acilmente falseados o contrastados violentamente, dada precisamente la naturaleza misma del objeto al que nos referimos (en donde los mismos contrastes aspiran a definiciones universales --como en la met'afora, por ejemplo--).
Soy amigo de la teor'ia, incluso una de mis grandes pasiones han sido la f'isica y la matem'atica, categor'ias del conocimiento en donde la noci'on de "teor'ia" trasciende a todos los espacios que habitan. El estudio de la f'isica en vez de materializar mi relaci'on con la Naturaleza (cosa que tambi'en tem'i en su momento), me dio la posibilidad de capturar parte de la esencia de esa relaci'on 'intima e inextricable del Hombre con el Misterio. La Literatura como propuesta de la actividad creativa del hombre (ll'amense las Artes) tambi'en ha logrado, de manera formidable, casi como un milagro, extraer del Mundo parte de esa esencia --al menos para m'i--.
A todas estas concluyo: como lector, es decir, como reproductor y renovador del hecho art'istico, la literatura es un espacio 'intimo que no necesita ni m'etrica, ni definici'on, ni delimitaci'on, que tal vez no admite ninguna de 'estas.

(1) En "Nota sobre (hacia) Bernard Shaw, Otras Inquisiones.
Borges, Jorge Luis
Obras completas.-1a ed. - Buenos Aires: Emec'e Editores, 2005.
v. 2 p. 133

(2)

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